El tamaño de la cubeta no indica, por sí solo, cuántos metros cuadrados podrás proteger. Debes consultar el rendimiento del producto para el sistema completo.
Primero mide la superficie. En un techo rectangular, multiplica largo por ancho. Si tiene varias secciones, calcula cada una y suma los resultados. Considera también las superficies adicionales que se trabajarán.
Después revisa cómo está expresado el rendimiento. Puede aparecer por litro, por cubeta, por mano o para un sistema de varias capas. Confundir esas unidades cambia por completo la compra.
Por ejemplo, si necesitas cubrir 60 m² y la ficha del producto elegido indica 20 m² por cubeta para el sistema completo, la cuenta inicial sería: 60 ÷ 20 = 3 cubetas.
Ese ejemplo no corresponde a un rendimiento universal. La porosidad, rugosidad, refuerzos y detalles del techo pueden aumentar el consumo. Si el rendimiento ya contempla dos manos, no debes volver a multiplicarlo por dos.
Incluye por separado sellador, materiales de reparación y accesorios. Tampoco agregues agua para “hacer rendir” el producto si el fabricante no lo permite.
En Ferre Fer, trae tus medidas y revisamos el cálculo con la ficha de la opción que elijas.
Referencia técnica: IMPAC — Ficha técnica de IMPAC 5000 ↗. El ejemplo numérico es propio y utiliza un rendimiento hipotético.

